jueves, 30 de julio de 2009

Tengo el absurdo deseo de verte morir


El mar, escuchaba que decía una mujer sentada a mi lado, a veces parece tan silencioso, tan callado que espanta. El mar, a quién chiangaos se le ocurren esas cosas. El estruendo de las bocinas revienta en mis oídos, me vuelven tan perceptible. Miro a mujer, que carajos me importa el mar. No le digo nada. La observo. Trae puesta una playera blanca con una imagen de Michael Jackson, una corta falda de flores. Porque diablos no la multan, deberían de encerrar a la gente con tan mal gusto. Y todavía con sus chingaderas sobre el mar, que se cree, Gorostiza acaso, que no manche la pinche vieja, que sabe del mar. Ella descubre que la miro, me da una sonrisa, una mentada de sonrisa, con sus dientes sucios, podridos me sonríe, me insulta, me ofende. No logro simular un gesto de asco, que ella traduce como un gesto de deseo, voluptuoso. Se acerca, siento el rose de su pierna gorda, desnuda. Siento una repentina repulsión, un grato deseo de verla morir. Su falda tan corta deja ver una tanguita de color azul, y unos cuantos pelillos negros. Repulsión, sí, eso es lo que siento, me paralizo, me entumo en el asiento. Ella toma mi mano, la aprieta. Siento el sudor asqueroso que escurre por su mano, su pierna, su cuerpo todo esférico, global, inmenso. No puedo moverme. Se acerca, lame mi oreja, siento como penetra su lengua serpentina, rasposa, salamandra húmeda. No logro moverme, aventarla, mentarle la madre. No logro nada. Solamente puedo verla y sentirla. Desde ahí sólo puedo ver el mar que parece tan silencioso, tan callado que da miedo.

miércoles, 22 de julio de 2009

Presentación del libro de Amaranta Caballero


Amaranta Caballero y el temible Doctor Véretigo, en el puerto de acapulco, durante la presentación del libro Todas estas puertas, en el segundo encuentro de jóvenes escritores.

martes, 21 de julio de 2009

El revólver

Carlos Pachón

Al departamento administrativo de seguridad

Papá brillaba su revólver cada noche antes de dormir. Lo dejaba reluciente y en su reflejo la cara de la muerte.
El respeto por sus cosas nos prohibía moverlas de su habitación. El arma permanecía debajo de su almohada. La mantenía allí como un salvamento, por si sobrevenía el espanto.
Cuando la confusión y el disparo, los agentes del DAS se llevaron el revólver bajo la sospecha que ellos siempre tienen de los inocentes. Nunca lo devolvieron, cortando de tajo un destino familiar. Tras una exhaustiva investigación sólo se esclareció que papá se voló la cabeza una tarde de miércoles.
De cuando en cuando ha regresado el espanto y hemos dirigido la vista hacia la almohada en busca del brillo, del metal, del alivio.

Zamora 2009







viernes, 17 de julio de 2009

Sexoservidora II

Sería inútil no decir que por la noche
una sexoservidora amaga a sus compañeras con una pistola,
olvidar lo inservible de unos condones
guardados en una bolsa de la maleta,
la falta de internet en Zamora
y de sazón de la cocinera,
de que Pachón se bebió el mezcal
y Herrera con su sombrero calado al estilo Bogart
pide otra cerveza y cae la noche,
y allá afuera tal vez una sexoservidora toma una pistola
que guarda celosamente bajo su almohada
para amagar a sus compañeras.

miércoles, 1 de julio de 2009

Todas las fobias caben en una novela

(El título es inexacto)
Carlos F. Ortiz

Sábado, Acapulco.terminal.centro (19/abril/08/ 16:00) Paul me ha entregado la novela de Jorge Hermodio, Musofobia. Estoy a punto de tomar el autobús con rumbo a la calorosa ciudad de Atoyac. Como es costumbre han vendido boletos de más y hay personas paradas en el pasillo, reconfortante me explayo en mi asiento, saco la novela de mi mochila, la desnudo de su plástico, huelo delicadamente su bello aroma a papel, a tinta, a libro nuevo. Me encuentro apunto de comenzar a leer el libro, cando veo una mujer de edad avanzada, una adulta mayor como es lo políticamente correcto que se le debe de llamar a una ruca de más de 50 años. Le cedo mi asiento en una arranque de caballerosidad, sin un gracias joven, ni una pinche sonrisa. Así que he tenido que viajar por dos largas, largísimas horas a pie.
En el camino me voy preguntando ¿Qué diablos es la musofobia? .

Sábado, atoyac.calor.insoportable (19/abril/08/ 18:15) En el Diccionario Práctico de la Lengua Española, que tengo en el cuarto de mi mujer no encontré ninguna definición. Me he quedado con la duda. También sufro de fobia hacia los roedores.
He leído el cuento de Fractura doble, se me hace un gran cuento, me he reído mucho, se lo he dado a leer a mi coamante (chingaos me ha gustado esa palabreja), también le ha gustado.

Domingo, el.paraiso.san.jerónimo (20/abril/08/12:30) Hemos venido a nadar para espantar un poco el calor, pido una coca muy fría, mi coamante ha tomado el libro, comienza a hojearlo, me pregunta sobre su estructura. En un arranque de intelectual sabiondo, le digo que se encuentra armado como un diario, pero no como el de Ana Frank, sino distinto, como un blog. No he podido leer ni una página de Musofobia.

Domingo, atoyac.calorinfernal (20/abril/08/18:25) Fuimos a comprar al mercado, hace mucha calor (dirían en mi tierra), me encuentro muy cansado, he tenido una semana muy pesada, el domingo de la semana pasada viaje a Malinaltepec, el martes estaba de regreso a Chilpancingo, el jueves y viernes en Ocotito, hasta las dos de la mañana, el sábado con rumbo a Atoyac, para que el lunes muy temprano viaje a Petatlán.

Lunes, autobús.a.petatlán (21/abril/08/ 6:00) Mis ojitos se cierran.

Lunes, autobús.a.petatlán (21/abril/08/ 7:30) Sigo con la lectura del libro, en la página 30 encuentro una definición de Musofobia: aversión o temor obsesionante de tipo patológico a los roedores. La novela es muy ágil y divertida, uno de eso libros que se agradecen mucho.


Lunes, petatlán.sigue.el.calor.costeño (21/abril/08/ 8:40) Llegó a Petatlán, tengo que esperar una combi a orillas de la carretera que me lleve al centro de la ciudad. Tengo mucha hambre.


Lunes, petatlán.sigue.el.calor.costeño (21/abril/08/ 10:00) Comenzaron los encuentos, mi jefa me ha mandado a cubrir volibol. La cancha se encuentra a 20 minutos, un maestro gay de inglés me ha dado un aventón. He perdido casi toda la mañana.



Marte, petatlán.cuarto.de.hotel (22/abril/08/ 1:20) Al fin a terminado el día, mejor dicho comienza. Ha sido aburrido, lento, tedioso. Me encuentro muy cansado.

Marte, petatlán.cuarto.de.hotel (22/abril/08/ 7:00) Se ha dicho que todo cabe en una novela, su espacio lo permite, cabe la poesía, el teatro, el periodismo, el guión de cine o el publicitario, todo, hasta los pots de un blog, cuentos intercalados, comentarios del mismo blog. Todo se intercala a la perfección y aporta novedad, se cuenta una historia, se interrumpe, y continúa, se complementan. Tengo que bañarme y salir de nuevo a trabajar, ahora me toca cubrir el futbol.

Marte, petatlán.cancha.de.fut (22/abril/08/ 13:30) Estamos felices, nos vemos a regresar temprano a Chilpancingo.

Marte, a.20.minutos.de.petatlán. (22/abril/08/ 14:15) El auto donde viajamos se a descompuesto, tenemos que regresar a Petatlán, la felicidad se borra de nuestros rostros.

Marte, petatlán.central.de.camiones (22/abril/08/ 19:00) Nos regresamos a chilpo, cabisbajos.

Miércoles, chilpo.casa.de.mis.pas (23/abril/08/15:40) He encontrado en la página
www.fobias.net, una definición más extensa de Musofobia: Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los ratones. También se conoce como muridofobia, murofobia o surifobia. Quienes padecen esta condición experimentan terror y repulsión ante animales como las ratas y los ratones, aunque en algunos el miedo se extiende a todos los roedores en general (topos, hamsters, conejillos de indias, etc). Se trata de una clase específica de zoofobia (miedo a los animales). El miedo puede ser detonado incluso al ver una foto de estos animales o una imagen en televisión. Se trata con terapias de simulación en ambientes controlados (donde a través de una especie de videojuego o realidad virtual se confronta al fóbico con su miedo), o incluso con hipnosis. La definición sigue, es muy extensa.

Miércoles, chilpo.casa.de.mis.pas (23/abril/08/19:00) Hoy por la tarde leí el cuento de Fractura doble en el zócalo, se encontraban celebrando el día del libro. Gustó mucho a pesar que soy muy mal lector.
He escrito párrafos arriba que como lector agradezco mucho a Hermodio por su novela. En México los escritores, especialmente de novela, giran alrededor de dos temas, el narcotráfico y la violencia citadina, teniendo como ejemplo a Elmer Mendoza, Julián Herbert o Fadanelli, o la novela pedante como Volpi y sus secuaces busca embajadas o puestos en Conaculta.
Esplendido el cuento de Nombre al agua, este podría estar incluido en cualquier antología de cuento moderno respetable.

Jueves y viernes, acapulco.como.sufro. (24y25/abril/08/todo el día) Olvide el libro en la cama.

Sábado, casa.de.mis.pas.encamado (26/abril/08/en la cama) Tengo fiebre y dolor de cabeza.

Domingo, santa.fe,alberca (27/abril/08/14:30) He venido con mis suegros y mis cuñados a la alberca, aun tengo fiebre y dolor de cabeza, me han puesto un petate bajo un árbol, mis sobrinos me han tomado por asalto como si fuera un fuerte, no me han dejado descansar menos leer.

Lunes, rumbo.a.ometepec (28/abril/08/12:14) Me pregunto si Nadia le pone el cuerno a jorge con Gumucio, el escritor chileno, me han dados ganas de leer su Novelas ejemplares.

Martes, omete.pec (29/abril/08/22:30) Le ha ganado el Atlas a Lanus, no puedo ser más feliz.

Miércoles, omete.pec (30/abril/08/10:00) me regreso a chilpo, en taxi, no hay autobuses, dice la despachadora que hubo un accidente y no pueden pasar los camiones.

Miércoles, san.marcos.calor (30/abril/08/12:25) Hay una cola enorme de autos, parece que no vamos a pasar nunca, entre la gente se rumora que una mujer ha sido atacada por abejas africanas, mismas que le han provocado la muerte. Hace mucho calor.


Miércoles, san.marcos.calor (30/abril/08/13:15) Por fin hemos salido, el taxista tomó por una vereda, bordeamos el accidente.


Miércoless, aca.pulco (30/abril/08/14:10) Ya me encuentro con rumbo a Chilpo, en el camino podré terminar la novela de Harodio, y saber en que termina el cuento Noche Amaranta.


Jueves, rumbo.a.atoyac (01/mayo/08/9:00) He terminado la novela de Jorge Harmodio, tengo que pensar en que decir en la presentación, algo lucido, que llene de admiración a los espectadores, que los asombre que la agudeza de mis cometarios. No sé que escribir. Sólo puedo comentar que Musofobia, es una buena novela, que se va construyendo perfectamente a través de la fragmentación de los pots, y los cuentos, creando una red en la que nada puede eliminarse. En la que cada pots va provocando al lector.fisgón el deseo de seguir leyendo.